La Liebre y la Tortuga

Cierto día una liebre se burlaba de las cortas patas y lentitud al caminar de una tortuga. Pero ésta, riéndose, le replicó:
-Puede que seas veloz como el viento, pero yo te ganaría en una competencia.-
Y la liebre, totalmente segura de que aquello era imposible, aceptó el reto, y propusieron a la zorra que señalara el camino y la meta.
Llegado el día de la carrera, arrancaron ambas al mismo tiempo. La tortuga nunca dejó de caminar y a su lento paso pero constante, avanzaba tranquila hacia la meta.
En cambio, la liebre, que a ratos se echaba a descansar en el camino, se quedó dormida. Cuando despertó, y moviéndose lo más veloz que pudo, vió como la tortuga había llegado la primera al final y había obtenido la victoria.
Moralejas:
Con seguridad, constancia y paciencia, aunque a veces parezcamos lentos, obtendremos siempre el éxito.

Cuentan por ahí que cierto día una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga.
La pobre luciérnaga trataba de escapar rápidamente, tenía bastante miedo; pero la feroz serpiente que la perseguía no estaba dispuesta a dejarla vivir.
Voló velozmente por un día, pero atrás de ella seguía la serpiente. Voló rápido otro día, y la continuaban persiguiendo. Otro día más, y ahí estaba su perseguidora.
Ya cansadísima, la luciérnaga se detuvo y le preguntó a la serpiente:
-¿Acaso te alimentas de luciérnagas?-
-No-
-¿Hice acaso algo que te lastimara?-
-No-
-Entonces, ¿Por qué deseas terminar conmigo?-
-Porque no soporte ver que brilles...ssssSSSsss!!
Moralejas:
- Aprovechar tus talentos naturales te harán brillar. No necesitas iluminación artificial (Fingir ser lo que no eres, presumir, etc).
- Vuela alto y brilla como una luciérnaga.
- Siempre, siempre habrá víboras. Cuídate de ellas, que querrán destruirte por envidia.
- No seas víbora, respeta, valora y alégrate de los triunfos y brillos ajenos. Trata a los demás como quieres ser tratado.

